Respecto de todas las ciencias, artes,
habilidades y oficios vale la convicción de que para
poseerlos se necesita un reiterado esfuerzo de
aprendizaje y de ejercicio; y que, si bien todos tienen
ojos y dedos, y se les proporciona cuero e instrumentos, no por ello están en condiciones de
hacer zapatos. En lo referente a la filosofía, en
cambio, parece ahora dominar el prejuicio de que
cualquiera sabe inmediatamente filosofar y apreciar
la filosofía porque para ello posee la medida en su
razón natural, como si cada uno no poseyera
también en su pie la medida del zapato.
HEGEL, Phänomenologie des Geistes,
(ed. Hoffmeister, p. 54)
Fuente:
Principios de Filosofía, una introducción a su problemática. Adolfo Carpio.