lunes, 3 de abril de 2017

Sobre el acto humano y el acto del hombre.

Acto Voluntario es aquel que procede de un principio intrínseco con advertencia y consentimiento. El voluntario libre se clasifica en voluntario elícito y voluntario imperado, según se refiera a actos directamente producidos por la misma voluntad o a actos producidos por otras potencias pero bajo el influjo de la voluntad. Lo opuesto al acto voluntario se denomina no voluntario o también involuntario. El delito que resulta mezcla de voluntario y no voluntario, es, por lo mismo, imputable a su autor pero con atenuantes, y sus causas pueden ser: la violencia, el miedo, las pasiones, etc. El acto voluntario libre es el que se denomina “acto (plenamente) humano”, en oposición a los “actos del hombre” (que solamente ocurren o acaecen en nosotros pero no son producidos voluntariamente por nosotros). En el análisis del acto voluntario se puede apreciar la intervención de las dos potencias o facultades superiores del hombre y el ejercicio de la libertad. (Página 71).

Fuente: Quijano Guesalaga, H., Asselborn, E. (2012). Introducción a la Filosofía y Antropología Filosófica [en línea] Documento de cátedra del Departamento de Derecho de la Facultad Teresa de Ávila de la Universidad Católica Argentina. Disponible en: http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/contribuciones/abogacia-filosofia-antropologiafilosofica.pdf [Fecha de consulta: 2 de Abril de 2017.]

Los actos voluntarios
10. El hombre actúa de diversas formas según que pueda regir su acción o simplemente padecerla -como los seres infrahumanos-.
El hombre tiene actos tales como digerir los alimentos, bombear la sangre, u oxigenarla, soñar, dormir, reparar las células de su organismo, etc., los cuales son ajenos a su control voluntario, y por lo tanto son involuntarios. También es capaz de realizar actos voluntarios tales como comer pastel, decidirse a matar a una serpiente, querer dar a otro su derecho o atender a una explicación.
11. Todos estos ejemplos se refieren a actos imperados en los que la voluntad rige a otra facultad: rige al apetito concupiscible al comerse un pastel, al apetito irascible al decidirse a matar a un reptil, a la propia voluntad al determinarse a ser justo y al intelecto al querer atender a una explicación.
Por último, el hombre puede realizar actos puramente voluntarios como el amar la justicia, el odiar la rusticidad, el envidiar la elocuencia. Estos son actos voluntarios elícitos o producidos exclusivamente por la voluntad sin la intervención de otra facultad distinta a ella. En virtud de que la persona debe conducirse en cuanto tal, el hombre debe imperar todo lo que pueda imperar.
12. Así, las acciones de un hombre pueden ser involuntarias o voluntarias.
Acciones del hombre:
a) Involuntarias (o actos de hombre)
b) Voluntarias ( o actos humanos)
Los actos voluntarios están siempre sujetos a la moralidad.
13. El acto voluntario admite varias divisiones, en función, claro está, de diversos fundamentos. Respecto a la o las facultades que los produzcan, los actos voluntarios se dividen en Elícitos o Imperados.
Acto voluntario:
a) Elícito (exclusivo de la voluntad)
b) Imperado (proveniente de otra facultad pero regido por la voluntad)

Fuente: De Nociones básicas.

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